lunes, 16 de agosto de 2010

Lo de hoy es lo de hoy.

Publicado por Luis Marín


Si bien, el fuego también tiene su lado frío, y el orgullo su lugar penoso. Hay recuerdos que te amargan la noche, algunos que te avivan el día, pero también hay los otros, que ni noche ni de día. Y dejarlos crecer ¿es un delito? Porque entonces he de ser yo un delincuente, el enemigo público número uno. Y azúcar en los bolsillos, canciones en el oído, cerilla en las orejas y cerillos. Cerillos como caracoles para encender los cigarrillos. Café molido en las encías y los dientes negros, negros, saboreando tus sueños, tu olor y tus besos. La cara pálida con la lengua de fuera, anunciando un sabor trasnochado ¿para qué? ¡Para un abrazo!  Y nos fumamos juntos ésas estrellas que cantaban… y los árboles se perfilaban… guapos. Mojados, fríos… pero guapos.  El ruido de otra luz nos pega en la nostalgia y como no queremos llorar, reímos. La noche hace el favor de llorar por nosotros. Por eso llueve, ¿ya lo entiendes? Ésa araña no hace nada. Presumida y todo caminando bajo la lluvia, caminando contra corriente en ése río de tu sal. No hace nada, no te apures. Y ve la noche, con nosotros ¡Dame un Kiko! ¿Ves? Lo es sencillo. No te vayas. El destino es un canalla viejo barbón muy sabio. Y si hay un Dios, lo sabremos. Por ahora no me importa ése destino, pero no vaya a ser que por andar buscando salidas nos quedemos sin entradas. ¿Me abrazas? Abrázame sólo para decirte de cerquitas: “Gracias por todo”. Y no te vayas. Luego los mensajes nos saben amargos y la pluma no sabe escribir bien, porque no sabe qué se siente.

2 comentarios:

  1. Awwww <3
    Amé este escrito.
    Logras recrear esas imágenes que también tienen que ver con mi vida, además de cierto ritmo y sonoridad a las letras. Romántico. Dulce.

    Espero que andes de lo mejor :)

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